Personas con grandes testimonios de vida, con una gran paciencia en su corazón, dedicadas a su familia, hijos y nietos, de ellos aprendemos costumbres y tradiciones, un gran legado nos están dejando, forman parte fundamental en esta sociedad pérdida.
Recuerdo a mi abuelita preparando sopas de leche y contando cuentos, ella me inspira a escribir este blog porque es una persona adulta mayor a la que amo y a la que siempre recuerdo.
Recuerdo a mi abuelita preparando sopas de leche y contando cuentos, ella me inspira a escribir este blog porque es una persona adulta mayor a la que amo y a la que siempre recuerdo.
Cuando voy a San José siempre me ha llamado la atención observar a las personas caminar con tanta prisa, algunos cansados y otros gastando dinero, observo también personas cantando para ganarse un cinco, muchos son ignorados. Hay un lugar especial en San José en donde hay personas observadoras y me gusta admirarlas, me dan paz , ahí están ellos, adultos mayores sentados conversando, mirando a la gente pasar, leyendo y meditando sobre la vida. Ellos solo están ahí, quisiera volver a ese lugar y preguntarles que observan y que piensan, cuando vuelva les contaré.
Pensando en que todos vamos a ser adultos mayores si Dios nos permite llegar, he reflexionado sobre el tema y con el fin de concienciar a las personas sobre una población a la que muchos ignoran y que cada vez crece más en Costa Rica, debido a la baja de taza de nacimientos y los avances en la medicina, surgió una frase en mi cabeza después de ir a una institución de atención médica y ver como una persona le hablaba sin darle importancia a un adulto mayor por no traer el carnet, intervine inmediatamente pero no logrando mucho y comprensible, ella con un poder respaldado por un sistema que no permite pensar fuera de la caja.. " Olvidamos y nos olvidan"
Cuando todo empieza a ser difícil con una persona, el ser humano olvida lo que es el amor, un amor que se tuvo cuando se nos daba todas las posibilidades de crecimiento en todas las áreas, pero que ahora causa incomodidad, es un corazón con un cuerpo cansado, al que todo mundo exige cumplir con la misma rutina de hace muchos años.
Ahí está el adulto mayor, solo y olvidado, sentado en su mecedora, usando anteojos y casi dormido leyendo un periódico, de vez en cuando recibe visitas, cuando hay tiempo, si recibe su pensión o si hay algún interés de por medio. No generalizo pero es la realidad de muchos de ellos.
Una población que tiene muchos aspectos positivos pero a raíz de lo que la sociedad nos dice he reflexionado y repetido esta frase "Olvidamos y nos olvidan"me incluyo porque a pesar de no ser mi caso, es un tema que nos incluye a todos , porque hay muchos adultos mayores en nuestro país y dar importancia a esta población es un asunto de todos.
Olvidamos los detalles, como darles una flor o contarles una anécdota, olvidamos cantarles en fechas especiales, olvidamos que piensan porque creemos que ya no tienen conocimiento de las cosas de la vida ,olvidamos que nos dieron grandes momentos en nuestra infancia, olvidamos que sienten, olvidamos tomarlos en cuenta y olvidamos que sufren.
Olvidamos los valores que nos enseñaron y nos parece ridículo que nos hablen de Dios, o que nos cuenten algo que les sucedió porque para los demás la vida va rápido, no hay tiempo que perder y para ellos la vida va muy despacio.
Debe ser doloroso sentirse olvidado por muchos, sentir que no tenemos importancia cuando se pregunta algo acerca de la tecnología o cuando alguien prefiere enviarnos a dormir que explicarnos como usar un celular.
Debe de ser doloroso que nos digan siempre que hacer, y que nos traten como niños, que nos pongan a ver tele porque es lo mejor que hacemos.
Hay tanto dolor que nos olvidan porque poco a poco sus ideas no son tan claras, nos olvidan porque surgen enfermedades que no mencionaré pero que veo como un mecanismo para defenderse de esa soledad y de esos recuerdos que para ellos jamás se repetirán.
Nos olvidan porque ya no escuchan lo que les queremos decir, nos olvidan porque ya no entienden nuestras palabras y al ver que hay enojo prefieren disimular.
Nos olvidan porque muchos están deprimidos y prefieren morir.
Tolerancia y amor necesita esta sociedad, mirar a donde nadie mira y dar a donde nadie da, son personas que son capaces de recordar y realizar actividades que muchos piensan que nunca más volverán.
No olvidemos al adulto mayor y ellos nos recordaran para siempre..
Dedicado a mi abuelita a la que amo con todo mi corazón a la que jamás voy a olvidar y sé que ella me recordará para siempre.
Andrea Robles